¿Por qué implementar el juego dentro del diseño de actividades?
El juego es un medio de aprendizaje espontáneo para los niños, favorece la autonomía y la seguridad en sí mismos. A través del juego se fomentan los vínculos afectivos que le ayudan al niño a crecer y adaptarse al mundo social, y fundamentalmente alimenta su imaginación y capacidad creadora.

El juego es la actividad más importante que realiza el niño y en él desarrolla múltiples capacidades, tales como:
Físicas: en el juego los niños están en movimiento, lo cual desarrolla su coordinación psicomotriz, así como su motricidad gruesa y fina. Además, contribuye a su bienestar, ya que al estar en movimiento, el cuerpo y los músculos se fortalecen.
Desarrollo: favorece al desarrollo sensorial y mental mediante la discriminación de formas, tamaños, colores y texturas.
Afectivas y social: conforme se relacionan con sus pares y agente educativo comienzan a realizar juegos en grupo, se organizan, definen sus propios papales, expresan emociones y asumen roles que les permitirán involucrarse en situaciones mas cooperativas, para comprender al otro y a su vez aprender a autorregular sus impulsos.